martes, noviembre 24, 2009

Blografías: Dante Bertini

"Nací en una ciudad donde los nombres
supuestamente "normales" no existían. "
Dante Bertini


Esta frase tiene algo de justificatoria. Ahora bien, lo excepcional tiene muchas aristas, matices y perspectivas. En el caso de nuestro buen amigo Dante, quizá en una especie de justicia onomástica, este carácter de anormal se acerca al del genio renacentista. El puede deleitarnos tanto con sus dibujos como con su exquisito ojo fotográfico, pero no obstante, su primera profesión deviene en un aspecto secundario en la blogósfera.

El Dante escritor, un Alighieri posmoderno, nos ofrece perspectivas paradisíacas. No escasean los hombres semidesnudos (quizá una interpretación de lo angelical), los obituarios (una quijotesca lucha del autor en contra del olvido) y el cine (el arte de los dioses) entre otras temáticas. En su personalísimo estilo nos lleva del brazo por sus experiencias de flâneur de la cultura. Los invito a que lo sigan entre estos callejones estéticos, recomiendo particularmente:

Si esto es el paraíso, me bajo en la próxima!
Palabras en la ducha
My name is Dante

miércoles, noviembre 18, 2009

Tenía mil ideas...

Antes de recibir el ordenador reparado, antes de poder acceder a wi-fi otra vez tenía mil ideas para escribir. Ahora, como impúber frente a la linda de la escuela no puedo decir nada. Las palabras no vienen a mí, los conceptos me esquivan, las sensaciones se enfriaron pero la voluntad sigue de pie.



1000. La agnatología. Robert Proctor, historiador de la ciencia con un nombre poco feliz para quien no se dedique a urgar los límites intestinales, inventó ese concepto que incluye a todo intento por confundir y aumentar la ignorancia masiva sobre un tema. Proctor lo empleó principalmente en su valiente campaña en contra de las tabacaleras. Cuánta verdad tendrá Bob que aún hoy se sigue repitiendo estupideces como "fumar es sexy".

999. ¿La excepción hace la regla? Una exitosa top model, Christy Turlington, se graduó cum laude en Filosofía. Chupate esa mandarina.

998. Lie to me*. Hace once episodios que sigo con pasión la serie protagonizada por Tim Roth. El Dr. Lightman es un especialista en microexpresiones y un buen mentiroso por eso es contratado por organismos norteamericanos y empresas para descrubrir mentiras y así resuelve interesantes casos en cada episodio. Me encanta la serie, está muy bien escrita, pero cada vez me doy cuenta con más rechazo que no es más que una mutación del lombrosianismo.

997. Fonética. Descubrí que la tg catalana equivale a la ť eslovaca.

996.
Ensayo y error. Creo que involuntariamente soy de esas personas que empiezan por el final: error y ensayo y error y ensayo y error.

995. Lugares comunes. Hay frases tan gastas, pero hay otras tan buenas y todas seguramente se le ocurrieron a ilustres poetas anónimos.

994. Esta calle donde estás parado. Recuerdo cuando un profesor detestado en mi facultad, por la cantidad de materias que acumula, por un pasado turbio y por autodefinirse como un "mercenario de la Filosofía" nos dijo: "piensen que todo lo que ven es trabajo, trabajo humano, estas paredes, esa calle". Realmente nunca me detuve a pensarlo pero es increíble ¿o no?

993. Asentimientos anales. ¿Saben cómo se dice sí en eslovaco? Áno.

992. Orgullo latino. Viviendo en "Eslavia" uno aprende lo que significa ser latino. Si tuviera que hacer una libre asociación diría calor, hospitalidad, civilización.

991. El deseo de los otros. Cuando me critican sin dejarme una posibilidad de redención me enojo. Cuando me dicen lo que tengo que hacer me enojo. Cuando siento la imposición del deseo ajeno me incomodo. Pero mayormente lo obedezco. Aunque por la salud mental hay que decir basta de tanto en tanto. Esto es lo que quiero, ustedes quieran lo que quieran.

990. Los ubicuos. En todas las ciudades turísticas que visité encontré tres regularidades infaltables: mujeres hermosas, japoneses y palomas.

989. El increíble poder de lo minúsculo. Mientras veía cómo se hervía mi huevo poché me pregunté por qué desborda por un lado y no por otro. Estoy seguro de que que ocurra eso está ligado con alguna minúscula condición que puede ser desde el grado de limpieza de la olla hasta la posición de la misma en la hornalla. Presumo que lo mismo ocurre en la esfera de las relaciones humanas. Por eso es tan importante prestar atención a los pequeños gestos, nunca sabemos cuándo alguien matará al vecino porque no lo saludó en la navidad pasada.

988. Hacer, hacer, hacer. Tal como refleja este post no es lo importante cumplir totalmente las metas sino encontrar motivaciones para la acción, el resto va solo. Como dicen los taoístas hay que hacer sin forzar las cosas (wei wu wei).

miércoles, octubre 28, 2009

Compartiendo



Amistades


Vengo del blog de Hemicéfalo donde el compartió una hermosa historia de amistad vía Tomás de Aquino y me recordo otra historia que me contaron aquí. Resulta que en una de estas aldeas-ciudades de Eslovaquia había un americano moreno. Este americano moreno en tanto que extranjero como suele ocurrir no tenía muchos amigos, pero había uno que entraba en la categoría argentina de "conocido". Es decir, una persona que uno solo saluda con una sonrisa pero poco sabe de su vida y en muchas instancias, ni le interesa saberlo.
Sucede que una noche cuando el moreno va a una conocida disco del lugar, a un grupo de neonazis o skinheads o mejor dicho estúpidos, les molesta la presencia de un no caucásico en el lugar. Empiezan a golpearlo hasta que el conocido del moreno, cual Cruz en el Martín Fierro, decide que es injusto lo que sucede y entre él y aquél le dan una linda lección de multiculturalismo a los cabezas rapadas.

Aullidos

Con mi amigo andaluz, un gran tipo pleno de ideas y de heroico furor, nos hemos embarcado en un proyecto un tanto... animal, podriamos decir. Inauguramos una escritura en colaboracion que es tambien un espacio donde vamos a rascarnos y contar solapadamente alguna anecdota pasada o futura. Estan todos invitados a esta cucha, sobran los huesos.

Pesadillas, sueños y premoniciones

Hace unos días Gualterio me escribió asombrado por una especie de deja vu onírico que tuvo. Hice caso omiso de su asombro hasta que hace unos días entre pesadillas de monstruos horribles, castrati y mi familia soñé con Bélgica. Cuarenta y ocho horas después, en el mundo de la vigilia, en un lugar donde escasean los extranjeros una persona se dirige a mí con estas palabras:
- Hablas español?
- Sí -- replico -- es mi lengua materna. Vos de dónde sos?
- De Bélgica.
Como siempre, las premoniciones en mi caso nunca anuncian nada útil. Pero bueno, es divertido notarlas.