jueves, marzo 26, 2009

Cambio en la formación de las tropas del deseo

Con nuestros deseos atacamos la vida, cada deseo cumplido es un soldado que cumplió su misión con éxito y que se vuelve a la paz de su hogar quizá para mañana luchar otra guerra. Pero primero, está la paz.

El problema son los soldados a los que se le adjudican misiones imposibles, no vencen, no tienen paz, pasan su "vida" luchando. En algún momento hay que tener piedad y cambiarle la misión, para que la logre y pueda descansar en paz.

Hoy es hora de desistir del proyecto de conquista del mundo, de la paz universal, del amor verdadero. Sólo quiero que mi vida sea un libro. Un libro como los mejores que leí yo. Un libro que alguien, luego de mi muerte, lo lea y aprenda algo o por lo menos se ría un rato y si pudiera hacer las cosas mi calavera esbozaría una sonrisa y mi tropa y yo descansaríamos felices.

5 rechazos del solipsismo:

bLuEsMaN dijo...

Aunque no sea directamente sobre lo que trata el artículo siempre me sorprendió que la gente decidiese honestamente enrolarse en el ejército para luchar contra algo. En mi caso, y a riesgo de que suene egoísta, la primera guerra la tengo conmigo mismo. Antonius Block en el "Séptimo Sello" después de encontrarse a la muerte en el confesionario se sentía con fuerzas para poder vencerla. Imagino que yo ando cerca de esa etapa y todavía me creo con posibilidades de salir dignamente de la guerra.

En cuanto a la parte del final. Es un deseo humano y legítimo el de poder "darse". Es también una forma de no morir, una forma de evitar la muete, de evitar la nada.

saludos

Nicolás Hochman dijo...

Sí, qué sé yo. Puede ser. Pero me parece que pasa por otro lado: dejarse de romper las bolas, ir y hacer. Si es libro o no, si otros se interesan, si otros lo leen... no sé. Creo en la acción, ante todo.

Alejandro dijo...

Suele ser necesario para algunos entender el por qué su misión era imposible... o sufren vahíos cada vez que su vieja misión se asoma entre sus recuerdos.

•Laura Avellaneda• dijo...

Quizás conectado con lo que dice el primer comentario.... no puedo creer que luego de las atrocidades que vivió nuestro país la gente siga pidiendo "mano dura" (del mismo modo que se oía allá por la década del '70, cuando la situación política y civil se había ido de las manos y la (in)seguridad se había tornado un tema preocupante) y siga incorporándose a las fuerzas armadas. Hoy me encontré en el tren con un chico de mi edad (20 años) al que no veía hace mucho tiempo... nunca terminó el secundario, dejó embarazada a una chica que ahora ni siquiera es su novia y decidieron tener el bebé. Ahora es papá, pero no sabe qué hacer de su vida entonces va a enrolarse en la Armada porque le da posibilidades de terminar el secundario, le pagan, bla bla bla y muchos supuestos "beneficios". No sé, pero como que hay sectores de la sociedad que todavía permanecen totalmente ignorantes a las cosas que sucedieron. Como si le hubiera pasado "a otros". Lo peor de la miseria es la ignorancia... más allá del hambre o del frío. Yo cuando veo un verde me dan náuseas. Pero bueno, debe ser algo personal lo mío.

Fogel dijo...

No es una mala manera de ver la vida, en todo caso, si quieres tomar una colina en especial, tal vez la tactica de combate sería unificar los esfuerzos, no disgregar las tropas. Atacar en pequeños grupos comandos. No perder de vista el objetivo.

Suerte en la lucha