domingo, marzo 29, 2009

El bienestar en la cultura como problema


Siempre me gustó el título del libro de Freud "El malestar en la cultura", recuerdo haberlo hojeado y verlo citado en otro libro de Marcuse. No obstante, ese poderoso título me lleva a pensar en su opuesto: ¿qué y cómo sería el bienestar en la cultura? Cotidianamente se dice que nuestra sociedad está "enferma". Pero ¿qué y cómo es una sociedad "sana"? El problema pasa de ético a político y antropológico, es el hombre el que está mal, pero ¿cómo hacer que esté bien?

Creo que las claves para que la humanidad en su conjunto esté "sana", es decir para conseguir el bienestar de la cultura pueden rondar los siguientes aspectos:

- PAZ: la paz positiva y la paz negativa tal como son enunciadas por Johan Galtung. La paz negativa es la más corriente, la ausencia de violencia, pero la positiva incluye valores positivos como los que siguen a continuación.

- JUSTICIA: la justicia no necesariamente presupone equidad ontológica pero sí cierta igualdad legal. Eso da coherencia al accionar humano y la posibilidad de proyectarse. Es realmente injusto que exista un código visible y otro invisible, una hipocresía que propugna un modelo de vida que aquellos que lo propugnan no lo respetan. E incluso es injusto que unos tengan la impunidad para cercenar el proyecto de vida de otro.

- COMUNICACIÓN: este aspecto tiene como una condición sine qua non a la libertad de expresión. Es fundamental que se permita el disenso, para que haya diálogos genuinos y para que la ciencia, pero también las relaciones cotidianas progresen.

Los dos primeros puntos son los más difíciles de conseguir, y de hallar un mínimo acuerdo, porque entran en juego muchos intereses contrapuestos. Pero creo que la comunicación es crucial. Así como Jaspers decía que la comunicación era fundamental para la Filosofía, del mismo modo lo es también para el progreso de la humanidad o para su "sanación". Cada vez hay más ruido. Sin embargo, algunos canales como los blogs se prestan para comunicar ideas a veces con más eficacia que otras.

Imagen:
"Althing"
Kibbo Kift Foundation

4 rechazos del solipsismo:

Nicolás Hochman dijo...

Basta de mentiras, por favor. Basta de distorsiones milenarias. El malestar de la cultura nos hace crecer mucho más que el bienestar. Lo digo a nivel social amplio, y en sentido pequeñito y subjetivo. Los grandes crecimientos del alma (sí, sí, usé un término metafísico) vienen en los peores momentos. Se me ocurrió, mientras leía el post, un ejemplo muy claro: la Europa de 1910-1914 y la de 1914-1918. La primera es una Europa en apariencia tranquila, pacífica, hacedora de la Belle Epoque. De ahí no salió nada. Nada. Nada más que una guerra. Y la Guerra (así, con mayúsculas) trajo muerte, miedo, incertidumbres; en definitiva, un enorme malestar en la cultura (del que habla Freud, si mal no recuerdo). De ese malestar salieron movimientos artísticos, literarios y musicales de la hostia. La gente decidió accionar (aunque las acciones luego fueran aún más negativas), hacer algo con las vidas dormidas y pacatazas que venían llevando.
Está bien tener un malestar. La pregunta es qué se hace con eso. Algunos muchos se regodean en él y generan un maravilloso círculo vicioso centrípeto. Otros hacen arte, política, cambian sus vidas y un pedacito del mundo.

Gregorio Luri dijo...

¿Salud de la cultura equivale a salud de la política?
¿Una ciudad sana sería aquella que fuese fiel a su naturaleza o no? ¿Y cuál es la naturaleza de las cosas políticas?
¿Es la salud, a largo plazo, compatible con la vida?

•Laura Avellaneda• dijo...

¿Habrá habido, a lo largo de la historia, alguna sociedad sana? ¿ O esto es desde sus comienzos una lenta agonía hacia la muerte? Pienso, pero no se me ocurre ninguna.

bLuEsMaN dijo...

Es un tema complejo. No sabría delimitarlo.