lunes, mayo 04, 2009

Razón y voluntad

El otro día mientras presenciaba una clase Historia de la Filosofía Moderna de mi directora de tesis presté atención a un dato de la Modernidad que hasta entonces había pasado inadvertido por mí: la relación entre razón y voluntad y el problema que representa esta última.

Mi directora resaltaba cómo los modernos buscan llevar a la razón por un camino correcto, encauzarla, pero ¿con qué facultad? ¿Cómo traer de nuevo al lado claro a la razón que se extravía y anda a tientas en la oscuridad? Con la voluntad.

Ahora bien, ¿qué cuernos es la voluntad? Ayer entre la vorágine de obligaciones que cargo sobre mi espalda me hice un ratito para leer acerca de Aleister Crowley (1875-1947), "el hombre más perverso del mundo", di con el significado de la palabra griega "Thelema": voluntad. El satánico Crowley basó parte del código de sus órdenes ocultistas en Rabelais (1494-1553) y su fais ce que voudrais (haz lo que quieras) lema de la abadía de Telema (cf. Gargantúa y Pantagruel).

En principio noto que la voluntad hasta etimológicamente se vincula con el querer el volere. Voglio fare un buon articolo per pensare con i miei amici. Sin embargo, no termino de entender bien qué es la voluntad cuando aparece un conflicto de intereses en mí. Por ejemplo, quiero hacer X cosa, pero no lo hago. Se dice que no tengo voluntad, pero quiero, realmente quiero hacerlo, aunque no lo hago. ¿Será que no lo quiero? ¿O será que el querer es una cosa y la voluntad incluye el querer y hacerlo?

La voluntad implica acción. Lo que me pregunto es, ¿si el problema de la razón deriva en el de la voluntad, el de la voluntad en qué deriva?

Razón ---> Voluntad ---> ?

11 rechazos del solipsismo:

Esponjita dijo...

Y entonces, viene de nuevo el de Hipona, toma la palabra y le habla en secreto al corazón petrarquiano del querido Luc:
(Confessiones VIII, 9, 21):


Pero ¿de dónde nacía este monstruo? ¿Y por qué así? Luzca tu misericordia e interrogue -si es que pueden responderme- a los abismos de las penas humanas y las tenebrosísimas contriciones de los hijos de Adán: ¿De dónde este monstruo? ¿Y por qué así?

Manda el alma al cuerpo y le obedece al punto; mándase el alma a sí misma y se resiste. Manda el alma que se mueva la mano, y tanta es la prontitud, que apenas se distingue la acción del mandato; no obstante, el alma es alma y la mano cuerpo. Manda el alma que quiera el alma, y no siendo cosa distinta de sí, no la obedece, sin embargo. ¿De dónde este monstruo? ¿Y por qué así?

Manda, digo, que quiera -y no mandara si no quisiera-, y, no obstante, no hace lo que manda. Luego no quiere totalmente; luego tampoco manda toda ella; porque en tanto manda en cuanto quiere, y en tanto no hace lo que manda en cuanto no quiere, porque la voluntad manda a la voluntad que sea, y no otra sino ella misma. Luego no manda toda ella; y ésta es la razón de que no haga lo que manda. Porque si fuese plena, no mandaría que fuese, porque ya lo sería.

No hay, por tanto, monstruosidad en querer en parte y en parte no querer, sino cierta enfermedad del alma; porque elevada por la verdad, no se levanta toda ella, oprimida por el peso de la costumbre. Hay, pues, en ella dos voluntades, porque, no siendo una de ellas total, tiene la otra lo que falta a ésta.

Raquel dijo...

Al final son inseparables. La voluntad se supedita a la razón, pero la voluntad debe mostrarle su objeto previamente. La razón tiene la última palabra. Otra cosa es que nos falten "fuerzas" o fortaleza para llevarlo a cabo. Querer no es poder, pero normalmente para poder hay que querer.

Supongo que la voluntad deriva en el problema de la acción.

¿Sobre qué haces la tesis?

Un saludo!

Ana Mª Leyva dijo...

Como no estar de acuerdo.
Aunque algunas veces.... lo que se impone es la vagancia
Besos

Ana Mª Leyva dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Luc dijo...

¡Gracias a las tres por pasar y hacerme pensar!

1. Esponjita:

Muy grata la lectura de Agustín. Ahora bien ¿podría reprochársele una multiplicación innecesaria de voluntades?

2. Raquel:

Puede ser, aunque tal como veo tu planteo sería el inverso al de los filósofos modernos a los que me referí: la razón dirige la voluntad. ¿Es eso así?
También podría leerse tu comentario como
Fortaleza -> Razón -> Voluntad.

3. Ana:

¿Por qué ocurrirá eso? ¿Es la vagancia parte constitutiva de algunos yos o es la ausencia de deseo y o motivación?

dante bertini dijo...

como lo visual me puede debo confesarle que su nueva página me ha dejado sin aliento...
Breathless, como mi anteúltimo post...usted los lee?

Desde hace un montón de años, a partir de mi escapada a otras tierras, he dejado de buscar definiciones. Nunca son precisas.

Walter L. Doti dijo...

Mmmm... ¡qué lío! Así sin pensarlo mucho diría que la razón es una herramienta a aplicar para encauzar las pasiones, pero en el plano interior; y que la voluntad es una fuerza o energía que nos permite actuar, llevar a actos esa decisión.

Pero cada vez que digo algo así me adhiero más y más a la idea de que todos stos son términos que no denotan, puros flatus vocis de psicología de sentido común.

Daniel Rico dijo...

En la razon ya existe una voluntad de comprender, ordenar y ,tal vez , justificar o remediar.

vfedor dijo...

menudo engrudo:
"voluntad" parecería una cosa y otra "voluntad de.."
siento mi "voluntad" deconocida, inabarcable, oscura, oculta, como una pulsión sin una idea que la eyecte
conozco mi "voluntad de", la reconozco sólo tras el imperativo que refleja, la acción consecuente que presumiblemente la contiene. Aunque a decir o "sentir" verdad, nada puedo asir plenamente con mi conciencia. Es como una alfombra de deserrollo, con más de una sorpresa que no puedo anticipar ni describir.

Gregorio Luri dijo...

El gran misterio de la voluntad perdida.
El caso es que hubo un tiempo en que la gente tenía voluntad.
De hecho incluso se creía que la asociación entre libertad y voluntad es lo que nos hacía responsables.
Después la voluntad ha ido poco a poco desapareciendo del lenguaje filosófico. No por ello la gente al llegar al trabajo espera con los brazos cruzados la llegada del interés.

mi otro yo dijo...

Einstein dijo, claro que si no me equivoco, lo cual puede ser,que hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

No estas eligiendo, no es tu voluntad querer hacer algo, querer hacerlo realmente pero no mover un dedo para conseguirlo, no es eso también voluntad?

Porque sino tuvieras voluntad, estarías padeciendo de abulia, esto es cuando tenes solo los instintos primarios, cuando estas en una inactividad total, por eso digo no hacer sabiendo que tenes o realmente queres, es una especie de voluntad no sé si podría llamarla tácita pero bueno.
igualmente me voy pensando en tu escrito.

Saludos