Mientras releía unos apuntes sobre semiótica que tenía en los cajones virtuales de mi casa me encontré con esto:
"Lábdaco (cojo) ---> Layo (torcido) ---> Edipo (pie hinchado)"
Lo primero que podría venirse a la mente es el determinismo onomástico, es decir, el condicionamiento de los nombres en la personalidad y destino del bautizado. También podría discurrirse en torno al carácter ficcional de las historias míticas que siempre llevan nombres adecuados a los destinos de sus héroes. Sin embargo, eso no fue lo que asocié, sino que vino a mi mente la frase de Kant que oficia de título a esta entrada. ¿Puede enderezarse el fuste torcido de la humanidad? ¿De un abuelo cojo, un padre torcido y un hijo de pies hinchados podemos esperar un nieto que camine con pie sano y firme?En algunos casos, que me llegan muy de cerca, veo que las adicciones crean lo que llamo "cadenas de odio", algo similar a la chuequera hereditarias de los labdácidas:
Adicto/violento A ---> Adicto/violento B ---> Adicto/Violento C
¿Pueden cortarse esas cadenas sin anularse el vínculo?
Adicto/violento A ---> Violento B ---> Normalito C
El principal problema lo tenemos con la idea de normalidad, ¿qué es lo sano? Estipulamos en esta entrada: se entiende por "normalito" a aquél individuo que no busca voluntaria o involuntariamente la destrucción y el daño de sí mismo y sus allegados.
Volviendo a la idea de cadena, pienso en aspectos psicológicos y biológicos hereditarios, pensándolo desde la perspectiva bíblica creo que no sería otra cosa que la idea de "pecado original". De un modo un poco pelagianista y quizá utópico, creo que puede enderezarse el fuste torcido de la humanidad, que con un gran esfuerzo generacional pueden cortarse las cadenas de odio y formarse vínculos más sanos. ¿Ustedes qué piensan?
Volviendo a la idea de cadena, pienso en aspectos psicológicos y biológicos hereditarios, pensándolo desde la perspectiva bíblica creo que no sería otra cosa que la idea de "pecado original". De un modo un poco pelagianista y quizá utópico, creo que puede enderezarse el fuste torcido de la humanidad, que con un gran esfuerzo generacional pueden cortarse las cadenas de odio y formarse vínculos más sanos. ¿Ustedes qué piensan?

13 rechazos del solipsismo:
¿porque adicto y violento van juntos?, la mayoria de los adictos son gente mas bien pacifica, en la facultad hay unos cuantos y nunca los vi cometer ningun acto de violencia.
Hay una pelicula con Nick Nolte, llamada ANGUSTIA, que habla sobre la cadena de violencia que va de padres a hijos.
Curiosamente, en china existe una comunidad matriarcal donde practicamente no hay violencia. Cualquier acto violente implica el inmediato descenso social del que lo comete.
A menos que el primer párrafo del primer comentario sea irónico, me parece que "adicto" y "violento" están relacionados: la adicción ejerce violencia contra la voluntad.
Respecto a la entrada, creo también que es posible romper (mediante una gran esfuerzo, claro)las cadenas de odio, de lo que no estoy muy seguro es de si el vínculo podrá mantenerse.
El gran problema es -y sigo la relación mítico-semántica que dió pie a esta reflexión- que para romper la cadenas debemos asumir nuestra reponsabilidad en tanto eslabón y tal vez tendremos que sacarnos los ojos.
Me parece que daniel habla del consumo -por ejemplo- de la maihuana en varios alumnos universitarios que no son violentos.
Mejor no hablar de la "magica" voluntad aquí Jacques, que apelando a eso no llegamos a ningún lado.
El ciclo sí se puede romper, mas lleva tiempo y exige recursos que no suelen alcanzar para todos los que están atrapados...
Pensar en ese tipo de condicionamientos puede ser una buena manera de librarnos de la responsabilidad de adquirir ciertos hábitos difíciles de fijar. Es granjearse una suerte de moratoria social para no hacerse cargo.
Claro que se puede cortar con la inercia del odio. Hasta se puede pensar que tener un antecedente así puede ser el acicate, la plataforma de partida, para diseñar una vida ejemplar.
No creo, o no me intereso por estas cosas...Corto por lo sano, o por lo enfermo, mejor, y trato de seguir mi camino sin atarme a tantos condicionamientos. Mi familia hizo lo que pudo y pudo según sus posibilidades, algo escasas. Yo nací en Almagro y se suponía que debía seguir allí o muy cerca de allí. Estaba condenado al funcionariato y mira por donde nunca trabajé con horario...¡Aleluya!
A veces es como usted dice: Cuando Heracles bajó al Hades y rescató a Teseo, arrancándolo de la silla en la que estaba pegado con la gotita, parte de la superficie de adherencia quedó en su lugar. Pero Teseo (Teseo quiere decir algo así como "sin culo") se llamó siempre Teseo y no desde ese momento: y nadie le pone "sin culo" a su hijo.
Pero ese no es el caso de Edipo. Layo, al saber por un oráculo que su hijo iba a matarlo, ordena a uno de sus súbditos que lo asesine. Obviamente, no le pone un nombre: nadie le pone un nombre a un hijo que va a matar. El asesino le perfora los pies para atravesarlos con una soga con la que pudiera colgarse el niño a los hombros: nadie le hace upa a un bebé que va a matar. Es el que lo encuentra y lo salva el que le pone Edipo, al ver sus pies hinchados por la herida.
Los griegos eran bastante jodones: se parecían más a los cordobeses que a las criaturas tristes de las películas de Holywood. Les encantaba poner apodos: ahí lo tiene a Aristocles (¿Aristocles era?) que se tuvo que bancar veinte años que le dijeran Platón porque tenía las espaldas anchas. Con Layo no sé cómo fue el tema.
Los romanos tenían lo suyo: Calígula, por ejemplo, se llamaba: Caius Iulius Nero Germanicus, pero tenía las piernas flaquitas. calígula es algo así como nuestro "canillita".
Se vemo'
Fe de erratas: mezclé los nombres de Calígula y de Claudio y la ortografía latina con la hispana.
Calígula se llamaba Gaius Iluius Caesar Augustus Germanicus
Curiosamente, a Claudio le pusieron así (Claudio es tullido, cojo) porque nació con sus piernas deformes.
Ciao
GRACIAS POR PASAR Y APORTAR CRÍTICAS, IDEAS Y PERSPECTIVAS
Daniel:
Me refiero a las adicciones fuertes: drogas duras, juego compulsivo, alcoholismo. Si Ud. conoce un adicto a alguna de estas tres que sea pacífico preséntemelo porque como Tomás el escéptico hasta que no lo vea no lo creo.
Y lo de la comunidad matriarcal china me parece un poco cándido, aunque quizá deberíamos ponernos de acuerdo en qué entendemos por violencia.
Jacques:
Me encantó tu blog. Yendo al punto, no sé si sacrificar la "visión" nos aportaría algo. Incluso siempre me llamó la atención esa acción de Edipo.
Alejandro:
Creo que la voluntad juega un papel notable en todo este asunto. Ahora bien, el problema está en cómo no perderla. Me dio curiosidad tu idea de los recursos ¿en cuáles estás pensando?
Walter:
No creo que el odio sirva para nada más que para llevar a cabo la fatalidad. Odio a mi hijo Edipo porque sé que me va a matar, entonces lo mato yo primero y así descandeno la tragedia.
Dante:
Lindo comentario. Lo que no me queda claro es si la ruptura de la fatalidad implicó la rutpura del vínculo. Aunque presumo que la distancia es una forma de reducción del vínculo en sí.
Fede:
No tenía ese dato de Teseo, incluso me cuesta imaginar dónde está la negación (el "sin") en su nombre.
Conocía la historia de Edipo, pero la conexión está en cómo los tres nombres remiten a una dificultad para andar. Y esto lo podemos relacionar también con la pregunta
de la Esfinge.
Calígula si no me equivoco es el diminutivo de "caligae" (el calzado de los soldados romanos). Así que el terrible Calígula sería para los romanos "sandalita" jajaja.
Lutsek, cuando hablaba de "sacarse los ojos" tenía en mente la relación que establece Kundera entre Edipo y la culpa de los comunistas.
Es decir, que para romper las cadenas, debemos reflexionar que tanta culpa tenemos en tanto miembros de esta cultura (entendiendo cultura en su sentido mas amplio).
Luc:
Sobre la etimología de Teseo, la desconozco. Pero el significado lo obtuve de buena fuente (lo que no significa que no pueda ser erróneo)
De todos modos no le busque la quinta pata a todo. Es un viejo vicio del que padecemos todos los enfermos de etimología. Por ejemplo, si usted y yo fuéramos alemanes y nos dieran el significado de la palabra española "manco" llegaríamos a la conclusión de que "man" significa "sin" y "co", "mano" y nos equivocaríamos.
¿Por qué siempre nos equivocamos los alemanes?
¡Oiga! ¿No se piensa defender? ¡Así no tiene gracia!
Lut:
Personalmente considero que nuestra voluntad es lo que queremos y me parece un absurdo perderla, pues eso significaría dejar de querer lo que queremos. Cuando hablo de recursos, me refiero al tiempo que hay que dedicarle a quien está sumido en una adicción, a la atención, al apoyo profesional, a sus posibles medicamentos, a la paciencia, etc. Recursos que podrían ocuparse en otro(s)...
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